|
|
El mes pasado vio, como todos los años, la celebración de uno de los festivales de cine más importantes del mundo, el de Cannes. Además de ser una de las citas del año para los que se dicen cinéfilos, la ciudad de la costa sur francesa se llena cada año de glamour y estrellas provenientes de todas partes del mundo, que durante unos días comparten residencia. Y claro, con el tren de vida al que están acostumbrados estos astros de la gran pantalla, habrá que entretenerlos y que mejor que una partidita de póquer.
Fue así como el bellezón mexicano Salma Hayek, abandonó en manos de su abuela durante unas horas a su pequeña Valentina Paloma (fruto de su relación con el empresario francés, François-Henri Pinault) para jugar una partidita de póquer con fines humanitarios. La actriz participó en una partida de un millón de dólares, que fue entregado a obras caritativas, en el Palm Beach Casino de Cannes.
La veracruzana lució para la ocasión un elegante vestido morado y un bolso Yves Saint Laurent y recorrió lentamente la alfombra roja deteniéndose constantemente, posando para los fotógrafos y respondiendo a los medios de comunicación. Sonriente, amable y visiblemente feliz, Salma Hayek se detuvo varias veces para contestar en inglés o en español a todas las preguntas.
La mexicana fue la segunda de las siete estrellas internacionales que participaron en la partida de póquer; llegó después de Goldie Hawn. Más tarde llegaron Alice Taglioni, Adrien Brody, Woody Harrelson, Tim Robbins y Edward Norton.
En la partida Salma se sentó entre Dennis Hopper y Woody Harrelson y aunque trató de llevarse el millón de dólares, no lo logró. De haber ganado la actriz mexicana, dijo, hubiese donado una parte a México.
Durante la partida, Salma juntaba sus manos como implorando al cielo para no perder demasiado, por momentos pedía consejo a Dennis Hopper, sentado a su derecha, o a Woody Harrelson, a la izquierda, y en un momento dado hasta intercambió algunas palabras con Edward Norton, su ex novio, que estaba sentado al otro extremo de la mesa.
Al final, Harrelson y Taglioni terminaron empatados en la partida de póquer y compartieron el premio de un millón de dólares, que será destinada a una Fundación con fines benéficos.
|
|
|